La Asociación Los Quinchos fue fundada en San Marcos, Nicaragua, hace 29 años, y es responsable de la rehabilitación de los niños y de las niñas de la calle. Cuando decidimos iniciar nuestro proyecto no teníamos ninguna duda sobre la que debía ser la primera asociación en visitar: desde hace cuatro años apoyamos esta realidad única, que ofrece a los niños de la calle una familia en la que sentirse queridos. Tanto Sofía como yo hemos adoptado dos Quinchos a distancia. Adopté a Charly, que a la edad de 15 años sigue viviendo en la calle consumiendo diversas sustancias, Sofi adoptó a Carlos, que a la edad de 20 años ha dejado el proyecto, trabaja y vive en un astillero y está planeando su vida. No todos los niños/niñas que son apoyados por el proyecto logran salir de la vida de la calle, pero muchos de ellos se han graduado, trabajan y tienen familias.

La asociación Los Quinchos comienza su trabajo en la calle, los educadores y las educadoras van a los mercados y a los barrios más pobres para buscar a niños y niñas, tratan de establecer una relación de confianza con ellos y poco a poco les hacen acercarse al Filtro, el primer paso que sirve de transicion entre la calle y el proyecto. Una vez que los niños y las niñas se han establecido y participan en las numerosas actividades, se educan en la escuela y pasan a la segunda etapa, la Finca. Una finca rodeada de verdor en San Marcos, a 37 km de Managua, donde los niños continúan su rehabilitación. Para las niñas existe el centro Yahoska, también en San Marcos, donde comienzan su nueva vida. Última parada Granada, una hermosa casa en el lago Cocibolca, donde los jóvenes Quinchos aprenden varias profesiones que les servirán en el futuro.

Los Quinchos son parte de nuestra vida y de la historia de nuestra amistad, nos enseñaron lo que significa amar incondicionalmente, un amor que no tiene nombre ni rostro, pero que se dirige a todos los niños y niñas de la calle. Tener la oportunidad de darles un poco de amor, ese amor que siempre se les ha negado, es la experiencia más hermosa que una persona puede tener.

Y así ayer conocimos a los Quinchos, pocos rostros conocidos y muchos nuevos, muchos ojos tan profundos como las historias que llevan consigo. ¡Es asombroso cómo se puede sentir uno en casa entre gente que no conoce!

www.losquinchos.it